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viernes, 23 de octubre de 2009

EL ARTE TE HACE LIBRE


¡Dios de los cielos!...
¿cuándo acabarán
estas voces?...
¿cuándo se levantará tu sol
sobre una tierra en paz y contenta?

Naguib Mahfuz, Se vive y se muere





La explotación del estado
Comienza
Cuando es él
El que cobra tu sudor
Derramado

Tu jornada cumplida
Para que el burócrata
Expolie
Tu
Valía plus
De ciudadano
Proletario

No te putea el patrón
Pero te roba
El funcionario
Igual de rapáz
Egoísta y embustero

Puedes tener
Casa pequeña y sucia

Puedes saber leer

Pero solo
Lo que te indica el partido
El jefe:
Tu nuevo dueño

Puedes ser libre pero,
De pensar
Como ellos

Puedes respirar –eso sí-
Porque el aire
Y tus pulmones
Son ciudadanos:
Personas,
Poetas
Que toman -en verdad-
El cielo por asalto

Solo la estética:
Lo bueno
Te hace libre,
El afecto

domingo, 18 de octubre de 2009

PACHICOS


Como una gran
Copa de un inmejorable vino

Con sonoras carcajadas
Y gritos: ¡Pachicos!
¡Pachicos!
Llegaron los pachicos:
Anagustina

Era el insuperable homenaje
Que rendía a Francisco
Papá

Anagustina recorría
El centro de Caracas
En su cotidianidad
De trabajar para el
Que tenía más
Ella que adentro
Tanto tenía

Yaya, la hermana
Casi taciturna
Tan andina como
La otra
Observaba

Imelda (amar hasta el cansancio)
Y Flor:
Eran las hermanas Moncada

Así derramaban afecto
Y solidaridad
De Abanico a Canónigos
-Altagracia-
Y en una ciudad y un país
Que apenas empezaba a ser hostil

Apenas

Sus anónimas historias
Son las crónicas
De un país de manos cálidas

De poetas por ciudadanos
De
Personas

De Personas

viernes, 9 de octubre de 2009

PACIENCIA


LA PACIENCIA

Sin odios,
Sin rencores, aún cuando
Se lo merezca (alguno)

Hay una línea casi imperceptible

La paciencia provoca al que
Constantemente reacciona
Contra sus prójimos

Vivo entre Islas:
Allí donde el mar
Hace grande la democracia

La velocidad del océano
Vuela entre las tierras
Y no establece fronteras

El agua azul es para todos
Es libre entre los aires
Bajo la misma brisa marina

Alguien que odia de constancia
Algún día lo puede pagar muy caro

Su tiranía es de obscuridad

La belleza, lo cristalino termina
Haciendo huella en su nada
Y su “yo”, solo “yo” fragmentario
Se resiente

El azul y el resplandor lo encandila:
Allí no puede imponer su podredumbre,
Su mediocridad